Cirrosis hepática: Las consecuencias del alcohol

Si no estás al tanto de la función de tu hígado es hora de que enteres porque éste es un órgano irremplazable que está conectado al intestino delgado pero si se daña puedes morir.

Aunque te parezca algo exagerado es la verdad, tu hígado transporta la mayoría de la sangre que pasa a tu estómago e intestinos. Además es el encargado de producir proteínas que te ayudan en la coagulación de tu sangre, asimismo produce bilis y enzimas digestivas utilizadas para el proceso metabólico y también almacena glicógenos que sirven para darle vitalidad a tus músculos.

Por otro lado si no tuvieras hígado no lograrías procesar el colesterol en tu organismo, ni mantendrías o regularías los niveles hormonales y mucho menos conseguirías descomponer de tu cuerpo los medicamentos y el alcohol.

No obstante debes ser consciente que tu hígado puede afectarse si ingieres alcohol en exceso y regularmente, conjuntamente tienes mayores probabilidades de desarrollar cirrosis hepática alterando las demás funciones de tu cuerpo.

Cirrosis hepática. aprenderacomer.net

Y en realidad ésta es una enfermedad que conlleva situaciones graves porque el tejido hepático es reemplazado por tejido fibroso, por ello lesionas tu sistema nervioso central de forma irreversible, puedes presentar trastornos amnésicos; incluso en muchos casos se llega a parálisis ocular, demencia crónica y trastornos psiquiátricos como alucinaciones, delirios y alteraciones del estado de ánimo.

Además si abusas del alcohol también tendrás trastornos en tu sistema digestivo, del equilibrio, de la coordinación y episodios frecuentes de amnesia.

Tal vez dirás que conoces a alguien o tú mismo llevas mucho tiempo ingiriendo alcohol y no pasa nada, sin embargo la cirrosis suele ser silenciosa ya que es una enfermedad acumulativa, progresiva, no inmediata, pero estos son algunos de sus síntomas:

Pérdida de apetito, coloración amarilla de la piel y la parte blanca de los ojos, mala circulación de la sangre, pérdida de peso, malestar general, agrandamiento del hígado, picazón constante, hipersensibilidad a los medicamentos, vómitos con sangre, y encefalopatía o cambios del estado de conciencia sutiles y profundos.

Por eso el diagnóstico puede ser inesperado, después de un examen físico y análisis de sangre puedes descubrir que tienes cirrosis aunque te veas bien.

El tratamiento de la cirrosis depende del daño que tengas en el hígado, pero al ser producida por el alcohol es obvio que debes evitar este tipo de bebidas y llevar una dieta adecuada.

Pero si la insuficiencia hepática es avanzada debe hacerse un trasplante de hígado. Por eso lo mejor es prevenir.

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