Omega 3 y la piel

Darse un paseo por una tienda de cosmética puede ser un poco confuso. Miles de suplementos de todo tipo ofrecen soluciones fáciles a nuestros problemas diarios. Desde arcillas milagrosas para el acné al aceite de Argán, tan en boga últimamente, lociones y pócimas varias prometen darnos una piel lustrosa y joven durante mucho tiempo. Pero si lo pensamos bien, nuestra piel no es solo un lienzo que cubre el resto de nuestro cuerpo y del que está aislada. Todo lo contrario. La piel está tan conectada con nuestro organismo que muchas veces es la primera en mostrarnos síntoma de que algo no va bien en el interior. Así que, ¿no deberíamos cuidar nuestra piel desde dentro?
omega3
Unos de los elementos con más beneficios en el aspecto joven de nuestra piel son los Omega 3, que además poseen otros muchos efectos beneficiosos que van desde el cerebro, la diabetes, la visión o el desarrollo infantil.
Los ácidos grasos Omega 3 poseen propiedades anti-inflamatorias que reducen el enrojecimiento y las posibles hinchazones provocadas por los múltiples factores irritantes del ambiente diario. Aunque no nos damos cuenta, cada día sometemos a nuestra piel a procesos irritativos como los jabones resecantes, la contaminación del tráfico, los cambios bruscos de temperatura o los ambientes extremadamente secos. Todos estos elementos atacan nuestra epidermis y conducen a una piel envejecida antes de tiempo.
Otro factor que conduce a un envejecimiento prematuro de nuestra piel es el estrés, también llamado la enfermedad silenciosa del siglo XXI. En los últimos tiempos muchas voces médicas alertan del importante despegue de los ataques de ansiedad en la población occidental. Quien más o quien menos, todos hemos sufrido esos pequeños ataques de nerviosismo que aceleran el corazón y bloquean la capacidad de reacción. Los Omega 3 han demostrado ser capaces de disminuir el umbral de los estados de ansiedad, al tiempo que mejoran el estado anímico. Una forma entonces de reducir ese estado de continua tensión en la que vivimos podría ser irnos a vivir a una granja en los Andes peruanos, pero si prefieres seguir donde estás una dosis diaria de omega 3 puede tener casi el mismo efecto que la granja.
A no ser que sigas una dieta tradicional japonesa, con unas cantidades diarias de pescado azul suficientes para procurarte omegas 3 de sobra, suplementar tu dieta con cápsulas de Omega 3 de calidad será la mejor forma de beneficiarte de sus efectos a nivel de la piel, para lucir más joven durante más tiempo.

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