Si usted es argentino, y después de la locura de estas últimas semanas no está "del tomate" (loco), no me diga nada: lo comprendo, todos estamos igual. Pero en este caso me refiero al tomate de verdad.
Pero
no es de este tomate al que me voy a referir, sino al verdadero tomate. Esa
hortaliza que tan frecuentemente se consume en casi todas las mesas (cuando los
precios lo permiten) de tantas formas diferentes.
Se
llama hortaliza, por que se la produce en la huerta; pero la verdad
es que se trata de un fruto de la huerta junto con las berenjenas, pepinos,
zapallo y calabazas. Indudablemente, son diferentes
de las otras verduras, legumbres, tubérculos y raíces.
Todos
sabemos que el tomate, como sus parientes de la huerta, conservan sus características
de sabor, color y aroma al estado natural; y que éstas se modifican o se
pierden cuando son cocidas o enlatadas.
El
tomate presenta una amplia gama de variedades, ya sea por su forma (perita,
redondos, etc.) o su tamaño (normal o cherry). Pero todos poseen las mismas
propiedades nutricionales. Lo cierto es que, cuando consumimos tomate, tenemos
la sensación de estar comiendo algo con mucho contenido acuoso y así es. Su
contenido en agua, es muy elevado; por cada 100 gramos de tomate (uno de tamaño
mediano) que comemos, estamos ingiriendo 93 cc de agua;
¿que le parece?, ¿no es una forma original de tomar agua?. Además
tiene un tenor elevado de vitamina A, o mejor dicho, su precursor, los
"carotenos", que son pequeños pigmentos, que además de darle color,
luego se transforman en vitamina A.
El
contenido en vitamina C también es importante, pero, hay que tener en cuenta
que poseen
pocas fibras y fundamentalmente que casi
todas estas propiedades se mantienen cuando se lo consume fresco y
natural; no así si son cocidos, procesados o envasados, ya que las vitaminas
sobre todo la vitamina "C", se altera con el calor.
A
no olvidarse, que por más que usted esté "del tomate", ese noble
fruto, con un toque moderado de sal y aceite de oliva, es un compañero ideal
para cualquier comida.