La Vitamina D pertenece al grupo de las vitaminas liposolubles (solubles en grasas).
La Vitamina D (calciferol o "Vitamina solar" tiene la particularidad de formarse en la piel por los efectos del sol. La síntesis de Vitamina D va a depender de la exposición al sol y de la pigmentación de la piel. Las pieles más oscuras dejan pasar menos los rayos UV y la síntesis de Vitamina D es menor.
Funciones de la Vitamina D:
* La Vitamina D estimula la absorción de calcio en el organismo. El calcio es esencial para el desarrollo de los huesos y dientes, así como también para el adecuado funcionamiento de nervios y músculos.
* Estimula la absorción de fósforo en el organismo.
* La Vitamina D ayuda al crecimiento de las células.
Aunque la principal fuente de producción de Vitamina D es el sol (los rayos ultravioletas), también existen algunos alimentos ricos en Vitamina D.
Estos son (IU/100 g):
* Aceite de hígado de bacalao (8.500 IU)
* Salmón (6.500 IU)
* Yema de huevo (1.200 IU)
* Leche (25 a 500 IU)
* Cacao (100 IU)
* Sardinas (1.400 IU)
La ingesta oral diaria recomendada de Vitamina D es de 140 IU en un adulto, sencillamente alcanzable mediante la ingesta, por ejemplo, de un vaso de leche fortificada. Los requerimientos de Vitamina D también se satisfacen tomando de 20 a 30 minutos de sol por día durante los horarios recomendados.
La carencia de Vitamina D puede producir enfermedades de los huesos, tales como la osteoporosis en adultos y el raquitismo en niños.
Por el contrario, dosis excesivas de Vitamina D pueden incrementar demasiado el nivel de calcio en la sangre, provocando que este mineral se deposite en los tejidos blandos (como los pulmones o el corazón) y entorpezca su funcionamiento.