Probablemente sea el marisco que en nuestro medio cuenta con el mayor número de adeptos. Por su exquisitez y también por su elevado precio, lo convierten (para nosotros) en un manjar propio de ocasiones especiales. Pero detrás de su gran sabor se esconden algunas propiedades nutricionales que también es bueno conocer.
Los langostinos son alargados,
su cuerpo es comprimido, poseen 10 patas y una cola larga, pertenecen a la
familia de los Crustáceos junto con las gambas, cigalas, cangrejos, langosta,
centolla, etc. Estos mariscos son ricos en sales minerales, especialmente
hierro, zinc, potasio y yodo. Cada uno de estos minerales varía en su
concentración, de acuerdo a cada especie. También contienen vitaminas
especialmente la “A” y las del grupo “B”. No son ricos en grasas, contienen
grasas poliinsaturadas (ác.omega 3), pero también contienen una cifra
considerable de colesterol, esto ocurre en casi todos los crustáceos, razón por
la cual deben utilizarse con moderación. Presentan una elevada cantidad de
purinas, como ocurre con las carnes rojas y los pescados azules, no conviene
abusar de ellos a las personas que padezcan hiperuricemia o gota. Lo que sí es
positivo, es que los mariscos son una buena fuente proteica y aportan pocas
calorías.
La mayoría de los langostinos
de la costa argentina, no tienen buen tamaño en comparación con los del Caribe o
de los países asiáticos, que pueden llegar a medir casi 20 cm. El mayor
consumidor en el mundo es el Japón.
Se los puede consumir cocidos
acompañados de una salsa (mayonesa, salsa golf, americana) o al natural, asados
a la parrilla o a la plancha, son exquisitos. Los crustáceos que se pueden
adquirir vivos o cocidos, deben mostrar buen color, estar tersos, y notarse
cierta resistencia en el momento de separar la cáscara de la carne. Es
fundamental guardarlos congelados o en la heladera, pero lo ideal es consumirlos
enseguida.
No es un alimento ideal para
aquellas personas que deben hacer dietas pobres en sodio o potasio, así como
tampoco para los enfermos renales y los gotosos.