En la Argentina de denomina “molleja” al producto obtenido de la glándula tiroides del ganado vacuno y es una parte casi fundamental en los famosos asados criollos. En el mercado las podemos obtener de dos formas, las de corazón y las de cogote.
Son alimentos altamente grasosos, se las puede cocinar con o sin
la cubierta o piel que las envuelve. Si de las deja remojar antes de la cocción
una o dos horas en agua fría mejora su presentación. Si les agregamos limón,
agua y las retiramos de la cocción en el primer hervor y las pasamos por agua
fría, logramos lo que se denomina blanqueo de las mollejas.
Contienen un alto porcentaje de grasas y colesterol. Poseen un
elevado contenido en purinas lo que la hacen contraindicadas para las personas
con ácido úrico elevado. Su contenido calórico es de aproximadamente una 250
calorías por cada 100 gr. Son ricas en hierro, proteínas, grasas saturadas,
ácido úrico y colesterol.
Composición
Nutricional por cada 100 gr.
Calorías: 250
Potasio: 360 mg.
Hidratos de carbono: 0 Vitamina A:
155 U.I.
Proteínas: 13 Vitamina
B1: 0,08 mg.
Grasas: 20,4 Vitamina
B2: 0,17 mg.
Calcio: 5,1
Colesterol: 232 mg.
Hierro: 2,1 Ácido
Úrico: 1.260 mg.
Se las puede preparar asadas a la parrilla o saltadas en la
sartén.
Se aconseja no utilizarlas en las personas que presenten: elevado
el colesterol, el ácido úrico o gota, en los trastornos hepáticos o vesiculares
y en enfermos renales.
Si no se las consume en el momento, retirarle las membranas
colocarlas en agua con limón y sal, darles un rápido hervor y guardarlas en el
refrigerador o en el freezer.
Iniciamos este artículo diciendo los peligros que configura la
ingesta de estas vísceras. Ello está referido a aquellos pacientes que presentan
trastornos de los lípidos, gotosos o enfermos cardíacos con colesterol elevado.
Son muy sabrosas, pero como verá también muy peligrosas.