Si tuviéramos que enumerar las dietas que se publican a diario por todos los medios, la lista seria interminable y quizá no nos alcanzaría las hojas de este Newsletter para enumerarlas. Pero de todas ellas ¿cuál es la que nunca falla?
En realidad de todas las dietas
que se publican, pocas realmente son serias y que cumplen con las normas
propuestas y aceptadas por los organismos internacionales de mayor renombre.
Actualmente se acepta que un buen plan alimentario no tiene nombre propio, pero
la alimentación debe ser variada, suficiente, completa, armónica y adecuada.
Cuando decimos variada, nos referimos a que en nuestra alimentación estén
presente todos los grupos alimentarios (lácteos, huevos y carnes, vegetales,
frutas frescas y cereales integrales). Suficiente significa que las
calorías diarias sean suficientes para cubrir las necesidades. Completa
significa que estén presentes todos los nutrientes necesarios (hidratos de
carbono, proteínas, grasas, vitaminas y minerales) y armónica quiere
decir que todos los constituyentes de la alimentación guarden una relación
armónica entre sí, por esta razón debemos respetar dichas proporciones.
Por lo tanto en este tipo de
alimentación deben predominar, los vegetales y las frutas, cereales, lácteos,
panes integrales, pastas, con moderación las carnes y el huevo y
fundamentalmente debe ser escasa en grasas y alimentos muy dulces. Esto
representa una dieta rica en fibras, con alimentos naturales, poca sal y bebidas
alcohólicas con moderación.
Estas normas en las cuales casi
todos los especialistas coincidimos, son solo normas y consejos, lo difícil casi
siempre es llevarlo a la práctica y aplicarlo en forma permanente. La única
forma de lograr esto es adquirir nuevos hábitos alimentarios para siempre. Esto
sólo implica una propuesta personal para lograrlo, una propuesta que seguramente
será difícil al comienzo pero como todo hábito se termina lográndolo y así
afianzar una nueva forma de comer. Los hábitos alimentarios, una vez adquiridos,
no se pierden. No dude que usted puede lograrlo. Póngalo en práctica y no se
arrepentirá jamás. La dieta que nunca falla, es la que
uno mismo se propone lograr.