Parecería ser el título de una novela, pero en cambio es la triste realidad de muchas personas. Son muchos los que, conciente o inconscientemente, comen para morir y no para vivir. Nos referimos a todas aquellas personas que pudiendo hacer bien las cosas, se alimentan en forma totalmente inadecuada.
Los tiempos modernos, los
trabajos realizados bajo constante presión, las comidas rápidas, el comer
cualquier cosa y no lo mas adecuado para uno, el saltear comidas por hacer otras
cosas, el comer parado, rápido con el tiempo limitado; son solo algunas
situaciones que nos llevan a realizar una alimentación inadecuada.
Las comidas rápidas y los
famosos "fat-food", muchas veces no están adecuadamente realizados, no solamente
desde el punto de vista higiénico, sino de su alto contenido en grasas, sal y
no siempre con alimentos de primera calidad. Todas ellas son en general comidas
hipergrasas, con pocas proteínas y vegetales con fibras, hipercalóricas y con
alto contenido en sal, así como con pocas vitaminas y nutrientes esenciales. Las
exigencias laborales y el ritmo de las grandes ciudades, con sus tiempos cortos
y limitados, muchas veces son los causales de esta mala alimentación. Pero otras
veces somos nosotros mismos los que realizamos estas comidas, por costumbre,
facilidad y bajo costo.
Deberíamos reflexionar y si es
posible evitar este tipo de comidas inadecuadas y de muy poca utilidad.
Deberíamos intentar de llevar nuestra propia comida preparada en casa o es su
defecto seleccionar mejor nuestra alimentación y muchas veces a los proveedores.
Algunas frutas, vegetales de hojas verdes, barritas de cereales y ciertos
lácteos, pueden muchas veces reemplazar estos malos hábitos. También no quisiera
olvidarme del abuso de las bebidas colas y el café, en cantidades elevadas.
Estos pueden ser reemplazados por agua mineral, jugos de frutas o infusiones
suaves como son el té verde y las bebidas vegetales.
Pasa algo similar con las
personas obesas o con severos trastornos alimentarios, donde el exceso de grasas
e hidratos de carbono, dominan la situación. El comer en forma exagerada, casi
sin límites y cualquier cosa, son también formas de morir comiendo.
No se olvide que usted muchas
veces recurre a este tipo de comidas por obligación o sin darse cuenta, aunque
siempre nos damos cuenta, pero tarde, usted puede cambiar y evitar todo esto. Yo
reconozco que requiere esfuerzo y voluntad pero la recompensa es grande. El
tiempo que va a vivir, se disfruta mucho más si nos alimentamos mejor. Las
pizzas, los panchos, hamburguesas y empanadas están y podemos disfrutarlas en
ciertos momentos, pero no son alimentos para todos los días. Se que es más fácil
decirlo que hacerlo, pero atrévase y usted me lo agradecerá, no lo dude. Y no
espere a comenzar mañana comience hoy, en este momento, es lo ideal.
Éxito!...usted ganará.