Frecuentemente son muchas las personas que me hacen esta pregunta. ¿Cuantas veces por día debo comer?...2, 3, 4 o 6. Parece que la confusión es grande y la información que se recibe no siempre es muy clara.
Por
supuesto la respuesta no es fácil, pero trataré de hacerlo de la forma más
simple y razonable que pueda. Usted luego dirá, si lo pude lograr. El número
de comidas diarias que debemos realizar, no responde a un número absoluto e
igual para todo el mundo. La cantidad de ingestas diarias y los intervalos de
tiempo entre una y otra, dependen de varios factores o situaciones diferentes
unas de las otras. Ante todo deberíamos hacer algunas reflexiones, como por
ejemplo:
¿A
que personas nos referimos?
¿Es
una persona de peso normal?
¿Las
ingestas dependen del horario laboral?
¿Es
una persona obesa que tiene que bajar de peso?
¿Es
un paciente diabético?
¿Es
una persona con trastornos gástricos?
¿Qué
hábitos alimentarios tiene el grupo familiar?
Como
verá son muchas y diferentes las situaciones que se presentan, y yo diría que
son solamente algunas de todas las situaciones que hay que tener en cuenta.
Comenzaremos como corresponde con la primera de ellas ¿A que personas nos
referimos? Lógicamente que los horarios de un niño y más aún si es un
lactante, pueden ser diferentes o iguales a los del adulto. Todo el proceso de
la ingesta de alimentos lleva implícito una serie de pasos como son: la ingestión,
masticación, deglución, absorción, distribución y metabolización de los
nutrientes. Para realizarlos el organismo necesita un trabajo mecánico y metabólico
que genera un gasto calórico importante. Este proceso o gasto energético en
nutrición lo denominamos ADN (acción dinámica específica) y representa
aproximadamente unas 250 calorías diarias. Como se imaginarán ustedes todo
este proceso es muy diferente, según se trate de un niño, de un lactante, de
una persona de peso normal o de un obeso.
Por
lo general se considera normal de 3 a 4 ingestas diarias, donde tiene mucha
importancia en cada una el volumen y la densidad calórica de los alimentos o
comidas ingeridas, así como el tiempo de los intervalos entre comidas. Este
intervalo es de aproximadamente de 4 horas para los que hacen 4 comidas o algo más
para los de 3.
Otra
cosa importante a considerar, son los hábitos culturales y laborales del lugar
de residencia. Por ejemplo, en el hemisferio norte de nuestro continente (EE.UU.
y Canadá) por lo general se hacen 3 comidas, 1 desayuno importante, un almuerzo
ligero y la cena importante, pero temprano (para nosotros por supuesto)
alrededor de las 18 o 19hs. Esto tiene relación también con que la jornada
laboral en esos lugares finaliza a las 17hs. Tanto una u otra situación de 3 o
4 comidas diarias pueden considerarse normales. Pero claro está, nos estamos
refiriendo a personas sanas, sin enfermedades concomitantes. Cuando hablamos de
personas enfermas, las cosas cambian. Un ejemplo de ello ocurre con los
pacientes diabéticos que reciben insulina una o varias veces al día, en ellos
tanto los horarios como la calidad y cantidad de las comidas cumplen un rol
fundamental y aparecen 4 comidas principales con el agregado de una o dos
colaciones (agregado de alimentos entre comidas) obligatorias y seguramente
alguna más después de cenar. Otro caso diferente es el de las personas obesas,
donde el número de ingestas es conveniente que sean 4 y dos o tres colaciones
entre las comidas con alto poder de saciedad y bajo aporte calórico. O el de
los muy delgados, donde es conveniente comidas frecuentes de pequeño volumen y
con alta densidad calórica. Si es un paciente con alguna enfermedad gástrica,
allí también cambia el número de comidas así como su volumen y calidad.
Por
todos estos motivos no hay una sola frecuencia y número de
comidas para todo el mundo. Por lo general se aceptan para personas
normales con dietas equilibradas y balanceadas, de 3 a 4 comidas diarias y en
algunos casos con el agregado de colaciones.
Espero
que haya quedado claro el tema y desmitificar un poco que todo el mundo deba
comer cada tres horas.