Entre tantas y tantas frases que todos los médicos hemos escuchado en el consultorio toda la vida, esta es una de las más oídas. La mamá desesperada por que a la hora de comer, el nene o la nena revolotea la comida con el tenedor y no lleva nada a la boca.¿Qué debe hacerse? En primer lugar no ponerse nervioso y luego leer estos consejos...
Los
médicos que tenemos algunos años en esta profesión, nos hemos cansado de
escuchar esta frase, de madres desesperadas por que sus hijos no consumen lo que
ellas consideran adecuado. Me expreso en tiempo pasado, por que actualmente las
oímos con menos frecuencia.
Si
esta frase representara realmente lo que quiere decir, todos estos chicos estarían
realmente desnutridos o con carencias alimentarias muy importantes. Lo que pasa
realmente es que muchos de estos chicos, por no decir todos, por diversos
motivos (educacionales, culturales, comunicacionales) consumen fuera de los
horarios de las comidas golosinas, caramelos, postres lácteos, yogures,
galletitas, etc. es forma bastante descontrolada, y cuando llega la hora de las
comidas principales, están inapetentes y no consumen lo mismo que el resto de
la familia. Estos chicos por lo general están con un peso corporal en el rango
inferior de su peso adecuado y muchas veces algo por debajo del peso normal. Si
bien aparentan ser delgados o no tienen el peso que muchas mamás desean, son
sanos, raramente se enferman y poseen buenas defensas. Son estas las razones por
las cuales muchos profesionales no se preocupan demasiado y le restan
importancia al ruego de muchas madres. Otras veces recurren a vitaminas o
suplementos, que habitualmente están de más.
Es
importante dejar bien claro que nuestra opinión sobre estos chicos que utilizan
demasiadas golosinas, snack y otros alimentos a deshoras y en reemplazo de las
comidas principales; es que están realizando hábitos alimentarios inadecuados
y es conveniente que con mucha paciencia y constancia, los padres modifiquen
dichos hábitos alimentarios y traten que cumplan con las comidas principales.
El sentarse a la mesa, en familia, y compartiendo las comidas, no es bueno
solamente desde el punto de vista nutricional, sino también social y cultural.
La
realidad no es que estos chicos no coman nada, sino que comen lo que les gusta y
por lo general en cantidades elevadas. Convengamos que lograr hábitos
alimentarios saludables en los chicos, es asegurarse una buena alimentación en
los adultos. No se ven con mucha frecuencia chicos de edad escolar que consuman
de todo: lácteos, huevos, vegetales, hortalizas (crudas y cocidas), carnes
incluyendo el pescado, cereales, frutas secas y frutas frescas; en forma
habitual y armónicamente distribuidas.
No
lo dude, esto es posible lograrlo, pero se necesita constancia, tesón y
paciencia y es una tarea fundamental de los padres. Pero en este punto no hay
que olvidarse, que a los chicos se los debe educar con el ejemplo. Si quiere que
su hijo coma bien, variado y de todo; comience usted primero y demuéstrele que
es posible.