Los trastornos alimentarios son más comunes entre atletas mujeres que entre los atletas varones. Un estudio realizado en EEUU indica que hasta un 62% tiene alguna forma de alimentación alterada.
Estudios
hechos con corredoras de "elite" han descubierto que muchas de ellas
están obsesionadas con el recuento de calorías y siguen dietas rigurosas y
desequilibradas.
Un
estudio reciente en el que participaron más de 4000 corredores aficionados
encontró que el 24% de las mujeres, contra el 8% de los varones, tuvieron
actitudes hacia la comida que indicaban una mayor tendencia a padecer de
trastornos en la alimentación.
En otro
estudio realizado en EE.UU. se encontró que dos tercios de un grupo de
bailarines de ballet estaban por debajo de su peso, con un índice de masa
corporal (BMI) inferior a los 20 (para valores normales entre 20 y 25). Uno de
cada tres tuvo un BMI menor de 18.
En
general los deportistas varones son menos propensos que las mujeres a
desarrollar trastornos de la alimentación alterada. Entre los deportes
considerados como de más peligro para los varones, están incluidos aquellos
que implican una categoría de peso como la lucha o el boxeo, deportes
estéticos, como el culturismo, y aquellos donde el peso afecta el rendimiento,
como la hípica o las carreras de larga distancia.
Dentro de
los deportes practicados mayoritariamente por mujeres se encuentra la gimnasia
rítmica y también el físico culturismo.
Más
allá de las diferencias significativas entre ambos sexos, las cifras son
alarmantes. Es por eso que, es importante, que esté bien asesorado a la hora de
iniciarse en alguna de estas actividades.