Lamentablemente es cada vez más común, tanto para las mujeres como para los hombres, que sufran de tránsito lento; o sea, que tengan constipación y dificultades para evacuar el intestino. Esta complicación podría mejorarse a través de la realización de ciertos cambios en la alimentación y en los hábitos de vida.
Con respecto a la alimentación, se recomienda el fraccionamiento del plan, con la realización de 7 comidas diarias: 4 comidas principales (desayuno, almuerzo, merienda, cena) y 3 colaciones (a media mañana, a media tarde y antes de acostarse).
Este fraccionamiento del plan de alimentación permite estimular al aparato digestivo para su funcionamiento casi en forma permanente y de esta manera favorece el tránsito.
En cada una de estas comidas se debería optar por incluir alimentos ricos en fibra dietética como son las hortalizas, los vegetales, las verduras, las frutas, las legumbres, los cereales integrales y las semillas.
En el caso de las hortalizas, vegetales, verduras y frutas, se recomienda consumirlas preferentemente con cáscara bien lavada (aquellas que su estructura lo permita) y en forma cruda, para que haya mayor estimulación intestinal.
Si desea comer arroz, que es un alimento astringente de por sí, es conveniente siempre optar por el integral, para que haya mayor contenido de fibra y mayor estimulación del tránsito intestinal.
Los panes y/o galletitas que se deseen consumir, se recomienda que sean integrales o con el agregado de semillas, de manera de aumentar su contenido de fibra.
Tanto en el caso del arroz, como en el caso de otros cereales, papa y batata, se recomienda cocinarlos y dejarlos enfriar antes de consumirlos. Con este procedimiento se forma en los alimentos una sustancia conocida como “almidón resistente”, que debido a que es indigerible por las enzimas del aparato digestivo humano, tiene, a nivel intestinal, el mismo efecto que la fibra dietética; o sea, acelera el tránsito. Una vez que se enfriaron dichos alimentos, si desea puede calentarlos para comerlos porque el almidón resistente ya se ha formado y permanecerá en ellos, más allá de la forma en la que se los consuma.
La ingesta de alimentos con fibra debe ir acompañada de un buen aporte hídrico para obtener efectos realmente beneficiosos a nivel intestinal.
Se recomienda consumir por lo menos 2 litros de agua diarios, ya sea en forma de agua o a través de caldos, jugos, infusiones, etc.
Una práctica que constituye una ayuda para mucha gente que sufre de constipación es la ingesta de líquidos fríos en ayunas.
Otros de los alimentos que se consideran importantes estímulos intestinales son la leche y el yogur. Estos contienen lactosa, que a través de distintos procesos estimula el tránsito intestinal.
Por supuesto que se recomienda evitar todos aquellos alimentos que sean astringentes, por ejemplo: el mucílago de arroz, la polenta, el té, etc.
Con respecto a los hábitos de vida, se sugiere evitar el sedentarismo a través de la realización de caminatas, paseos en bicicleta y ejercicios que refuercen la pared abdominal. También es conveniente evitar el uso de laxantes debido a que producen acostumbramiento.
Por último, no se debe reprimir el deseo defecatorio y se deben respetar los horarios habituales de defecación.