Tengo una fiesta... ¿dejo la dieta?
Fecha Tuesday, 02 September a las 18:20:38
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El hecho de tener una fiesta no debería implicar el abandono de una dieta. Tampoco el estar realizando un plan de alimentación con cualquier objetivo debería implicar el renunciar a una fiesta para no tentarse. Veamos cómo proceder en esta situación.

 

Algunas personas que realizan dieta, cuando son invitadas a una reunión o festejo, deciden no ir para no verse tentadas con la comida que allí se sirva.



Esto no constituye una práctica recomendable. La realización de un plan de alimentación no debería limitar las actividades sociales.

En estas circunstancias, lo recomendable es participar de la fiesta, pero tomando ciertas precauciones tanto antes como durante y después del festejo para no descarrilarse demasiado del plan de alimentación.


¿Qué debo hacer antes?

Algunas personas, si saben que a la noche tendrán una reunión, deciden ayunar durante todo el día para poder comer tranquilas en la fiesta, sin pasarse de las calorías diarias que tienen recomendadas.

Este comportamiento no es conveniente. El hecho de no comer nada durante todo el día, hará que se llegue con mucha hambre al festejo y, por lo tanto, es muy probable que se realice allí una ingesta excesiva y que haya descontrol alimentario. Además, en este caso, se le estará dando más importancia a la comida que a la propia actividad social en sí.

Entonces, lo recomendable es cumplir la dieta lo mejor posible a lo largo del día para no llegar con tanta ansiedad a la fiesta.

Además, también se sugiere que antes de salir se consuma algún alimento liviano, como por ejemplo una fruta, un yogur descremado, un caldo de verduras, una porción de gelatina dietética, con el objetivo de adquirir saciedad y no llegar al festejo con sensación de hambre.


¿Qué hacer durante la fiesta?

Si la cita es en un restaurante, en el que cada comensal puede elegir qué comer, entonces se sugiere optar por los platos disponibles que más se ajusten al plan de alimentación que uno tiene recomendado.

También se sugiere evitar el pan, galletitas u otros amasados que suelen servir en algunos lugares junto con manteca o salsas elaboradas artesanalmente. Estos alimentos brindan un gran aporte calórico y su contenido en vitaminas y minerales es bajo.

Si la reunión es en un salón en donde a todos los invitados le sirven lo mismo, y los platos que constituyen el menú no son los más indicados para la dieta, entonces se sugiere comer esa comida, pero en una porción pequeña.

A la hora de la mesa de dulces, siempre habrá alguna opción con frutas para elegir, así que lo recomendable es recurrir a ellas como postre.

En general, en las fiestas se baila, así que si hay música, no se quede sentado. Aproveche la oportunidad para quemar calorías de una manera divertida.


¿Qué hacer después de la fiesta?

Si durante el festejo se tentó y comió más de lo recomendado en su plan de alimentación o consumió alimentos que no tenía permitidos, no se preocupe, no sienta culpa. Sólo oriéntese hacia delante y piense que sólo fue una circunstancia ocasional.

No es recomendable que recurra a ayunos para compensar la excesiva ingesta calórica de la noche anterior. Lo que sí se sugiere es que retome la dieta lo antes posible y no abandone el hábito de la práctica de actividad física diaria.







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